Keyboard Cleaner para Mac
Keyboard Cleaner para Mac. EX-CE-LEN-TE. Hat tip: Bill.
Keyboard Cleaner para Mac. EX-CE-LEN-TE. Hat tip: Bill.
Think. Buen intento, pero se necesita algo más rápido que tener que seleccionar una aplicación y hacer click (ya sé que que tiene su propio keystroke, pero sería mucho mejor que funcionara naturalmente al presionar Cmd + Tab).
Twidget es un widget de Dashboard para Twitter.
The Unarchiver es tal vez el mejor descompresor de Mac. La nueva versión 1.3 soluciona problemas con los archivos .SIT, por lo que ya no hay razón para seguir usando el pesado y comercial StuffIt.
Como todos saben, desde hace unas semanas soy un switcher (término horrible por cierto) de Windows a Mac OS X, que corre obviamente, en mi Macbook.
En estas semanas he estado usando la Mac a pleno para trabajar, ya que se ha convertido en mi máquina principal, y durante estos días he sacado varias conclusiones. Les voy a decir la verdad y adelantarlos un poco, no hay una supremacía absoluta sobre Mac frente a Windows y Linux (por lo menos no en terminos de rapidez y productividad), pero obviamente si la hay en términos visuales y de estabilidad (excepto con Linux). En otras palabras, todo lo que se puede hacer en Mac, se hace perfectamente en Windows, aunque, claro, todo se verá un poco más feo de lo habitual :)
Sin embargo, las diferencias existen y, básicamente, consisten en el manejo de aplicaciones y ventanas de Mac OS X. Por otro lado, cuesta acostumbrarse a las teclas Option (Alt) y Command (Manzanita, para los amigos), sobre todo cuando se trabaja intensamente con el teclado cuando se programa (Windows es una delicia en este sentido, una tecla, Ctrl, sirve tanto para copiar, pegar y hasta avanzar entre palabras y no caracteres si se la usa con →, en cambio, en Mac se necesitan dos teclas, Option y Command). De cualquier manera uno termina acostumbrandosé o le busca la vuelta. Esto lo explicaré más adelante.
Ahora bien, el cambio de Windows a Mac OS X resultó ser un poco más complicado del que debiera ser. No me mal interpreten, Mac OS X es la plataforma más dumb-friendly que haya visto en mi vida, eso es cierto, pero sin embargo, hay diferencias radicales en su uso para los usuarios avanzados que vienen desde Windows.
Este post intentará ser el punto de vista de un usuario avanzado de Windows que ha migrado a Mac OS X. Entonces, sin pelos en la lengua, pasemos a explicar como un usuario avanzado hackea a su Mac:
Espero que les haya gustado. En la próxima entrega les prometo un screencast de Quicksilver y algunos trucos más que fuí descubriendo a medida que usaba este excelente sistema operativo.
No me había dado cuenta hasta que mi amigo Enie tiró la data (Photoshop es insufrible en Macs con Intel, por lo que, por ahora, diseño en PC todavía). Al parecer Mac OS X 10.4.8 (la última actualización) mejoró Rosetta y ahora Photoshop anda mucho mejor. ¿Para cuando CS3? Adobe, ¡ponete las pilas! Una Mac sin Photoshop no es Mac ;)
En mi opinión, OE sigue siendo uno de los mejores clientes de correo electrónico para Windows. Principalmente porque corre como una seda (el SPAM no me preocupa, ya que lo evito utilizando un par de reglas simples) y cuando te acostumbrás es increíblemente rápido de usar, especialmente para enfermos como yo, que tienen absolutamente toda su vida en su cliente de correo.
Lamentablemente OE guarda las carpetas de correo en un formato propietario (DBX) y la migración al cliente de correo de Mac OS X, Mail, no es tan suave como debería ser. Mail guarda cada mensaje individual en archivos con extensión EMLX, permitiendo su indexado mediante Spotlight.
Por fortuna, al hacer la migración (mi Macbook ahora pasa a ser mi máquina principal de trabajo, ya está decidido) encontré un programita que corre en un línea de comandos de Windows, que nos permite pasar de DBX a otro formato, llamado MBOX, que es reconocido por Mail.app para su importación sin problemas.
MBOX es un simple archivo de texto plano que contiene todos los mensajes de correo, digamos, es un equivalente al DBX de OE. Al parecer, MBOX se usa en algunas aplicaciones Unix. Wikipedia tiene más información al respecto.
El proceso de convertir los mails es simple. Descargá DbxConv y ubicalo en la carpeta en donde están tus DBX. A continuación, abrí una línea de comandos (Inicio → Ejecutar → cmd), ubicate en el directorio correspondiente y ejecutalo de la forma:
dbxconv *.dbx
En unos minutos (depende de la cantidad de mails que tengas) el programa convertirá todo a archivos MBOX estándar (también se puede especificar otra extensión). En mi caso, convertir 2.3GB de mails (de dos años) no llevó más de 10 minutos (de cualquier manera Mail es increíblemente lento al importar, de hecho se toma su tiempo al acceder carpetas con 3000 mensajes, lo que OE hace en menos de 1 segundo).
Luego toca importar todo en Mail, mediante la correspondiente opción, y todo tendría que andar como la seda.
Mientras reinstalo Mac OS X (siguiendo los consejos de Latente! y Mariano) en mi nueva Macbook, quiero comentarles lo que están siendo las casi 48 horas de la experiencia Mac/Apple.
Este post tal vez sea totalmente subjetivo, y hasta puede disgustarle a algunos extremos (onda “por qué tiraste tanta plata si por la misma te comprás una DELL?” —conozco varios), porque no hay muchos facts en donde agarrarse y comparar con otras notebooks, más allá de conceptos simples (pero para mí esenciales, y creo que para toda persona que se compra una Mac también), como el diseño de la máquina, la usabilidad del sistema operativo y la estética en general. Así que están advertidos ;)
Dije experiencia. Porque desde que uno abre la caja ya empieza a pispear algo sumamente placentero. Apple sabe muy bien, desde hace muchísimo tiempo, que la caja de sus productos también vende, y la Macbook no es la excepción. Suena tonto prestarle atención a una caja, pero creanmé, cuando gastan mucho dinero en algo tan valioso como una notebook (o un monitor LCD, o lo que quieran), lo que uno más quiere es ver que cada uno de los pesos puestos en la mesa están bien invertidos. Y con la Macbook, hasta estas 48 horas, cada peso vale. La presentación de un producto también ayuda a la venta … suena esencial, pero muy pocas empresas saben aplicarlo.
Sacás la Macbook y comienza lo mejor. Estoy totalmente seguro que nunca ví en mi vida un aparato electrónico tan lindo, tan bello para contemplar. Y no lo digo porque ahora tenga una Macbook en mi escritorio, simplemente salgan a la calle, tomen un iPod y comparenlo con otro reproductor MP3, o vayan a un MacStation y comparen una Macbook con una DELL, por ejemplo. Mejor comparen una Macbook con una Toshiba, en donde los tornillos saltan a la vista por todas, todas partes. En realidad, si no les interesa y no valoran la belleza y el esfuerzo puesto en que un “dispositivo electrónico” sea tan lindo de contemplar por sobre otros, les tengo que decir la verdad: No sigan leyendo. Apple, ni Mac OS X es para ustedes. Con una DELL, una Toshiba, una HP, o lo que ustedes prefieran, alcanza y sobra. Con Linux/Ubuntu es suficiente. Y Windows Vista les parecerá genial. En serio.
“Supongo que hay que configurar todo”, me pregunto. Pero OS X es increíblemente fácil de configurar. Me pide mi nombre, una contraseña, una foto (“¿una foto para qué?”, pregunto, luego me daría cuenta que todos estos datos se “centralizan” en todas las aplicaciones que piden mi ID, incluso algunos formularios web) y ya estoy listo para trabajar.
¿Es así de simple? Totalmente: Las aplicaciones básicas ya están instaladas (iCal, Garage Band, Mail, Safari, etc.), tengo conectividad wi-fi apenas me loggeo a Mac OS X y esa sensación de sinergia y robustez en el sistema operativo que es tan difícil de explicar.
El sistema operativo. En Mac OS X todo parece funcionar al primer clic. Casi no hay que configurar nada. De cualquier manera siempre tenés una terminal para ver que está haciendo Mac OS X, o como mi caso, para ver que pasó con mi red. Como tengo un cable de red que a veces anda y a veces no, y no tenía Internet, pensé que tal vez Mac OS X no había tomado la red y tendría que configurarla manualmente. Simple: ifconfig en una terminal, datos crudos y darme cuenta que además de la potencia gráfica del sistema operativo, también estoy respaldado por un Unix abajo, que en el momento que lo desee, me dice exactamente lo que quiero saber (luego de tirar el comando me dí cuenta que el cable de red andaba mal, tan simple como eso).
Luego lo normal. Curiosear y medir cuanto tiempo me llevaría “acostumbrarme” a este nuevo sistema operativo. Instalar aplicaciones no puede ser más facil. Se arrastra un .dmg (cada vendor le dá la gráfica que quiere a la imágen de disco, o sea, al .dmg) a Aplicaciones y listo. La aplicación ya está instalada y lista para su funcionamiento. Nada de “siguiente → siguiente → siguiente”. Simplemente arrastrar y usar.
Por otro lado, Mac OS X parece brindar la libertad para crear e interactuar. La estética de este sistema operativo es tan, pero tan human friendly, que a veces uno se olvida que está interactuando con una máquina. El ejemplo que más me sorprendió fue mi primer chat en iChat con Diego, en donde a un clic ya estaba hablando y viendolo a los ojos, en pantalla completa (y el a mí). Como si la diferencia España → Argentina sería de unos pocos metros.
Lo demás, es puramente personal y depende sobre todo del para qué van a usar la máquina. Algunos chiches más: La cámara iSight integrada tiene una definición dificilmente alcanzable por las cámaras web actuales. El sistema operativo jamás se cuelga (Safari, en cambio, sí). AdiumX es el mejor cliente de chat existente. Frontrow (y el control remoto que viene con la Macbook) es increíble. Y por lo menos en mi caso (diseño web), tengo el 99% de software disponible que uso en mi PC para la Macbook. Eso me dió seguridad y apoyó mi compra.
En fín, espero que les haya gustado este mini-review. Acá tienen una foto de la Macbook en mi escritorio, cuando el tiempo me deje respirar prometo subir un set completo a Flickr.