La tierra y el hombre
La tierra no pertenece al hombre: el hombre pertenece a la tierra … todo está conectado como la sangre que une a una familia … aquéllo que acontece a la tierra, acontece a los hijos de la tierra. El hombre no ha enhebrado la trama de la vida: simpemente es una hebra en ella. Todo daño que produce a la tierra se lo produce asimismo.
Carta del Cacique Seattle, patriarca de las comunidades indígenas Duwamish y Squamish de Puget Sound, al presidente Estadounidense Franklin Pierce en 1855.

