Mientras reinstalo Mac OS X (siguiendo los consejos de Latente! y Mariano) en mi nueva Macbook, quiero comentarles lo que están siendo las casi 48 horas de la experiencia Mac/Apple.
Este post tal vez sea totalmente subjetivo, y hasta puede disgustarle a algunos extremos (onda “por qué tiraste tanta plata si por la misma te comprás una DELL?” —conozco varios), porque no hay muchos facts en donde agarrarse y comparar con otras notebooks, más allá de conceptos simples (pero para mí esenciales, y creo que para toda persona que se compra una Mac también), como el diseño de la máquina, la usabilidad del sistema operativo y la estética en general. Así que están advertidos ;)
Dije experiencia. Porque desde que uno abre la caja ya empieza a pispear algo sumamente placentero. Apple sabe muy bien, desde hace muchísimo tiempo, que la caja de sus productos también vende, y la Macbook no es la excepción. Suena tonto prestarle atención a una caja, pero creanmé, cuando gastan mucho dinero en algo tan valioso como una notebook (o un monitor LCD, o lo que quieran), lo que uno más quiere es ver que cada uno de los pesos puestos en la mesa están bien invertidos. Y con la Macbook, hasta estas 48 horas, cada peso vale. La presentación de un producto también ayuda a la venta … suena esencial, pero muy pocas empresas saben aplicarlo.
Sacás la Macbook y comienza lo mejor. Estoy totalmente seguro que nunca ví en mi vida un aparato electrónico tan lindo, tan bello para contemplar. Y no lo digo porque ahora tenga una Macbook en mi escritorio, simplemente salgan a la calle, tomen un iPod y comparenlo con otro reproductor MP3, o vayan a un MacStation y comparen una Macbook con una DELL, por ejemplo. Mejor comparen una Macbook con una Toshiba, en donde los tornillos saltan a la vista por todas, todas partes. En realidad, si no les interesa y no valoran la belleza y el esfuerzo puesto en que un “dispositivo electrónico” sea tan lindo de contemplar por sobre otros, les tengo que decir la verdad: No sigan leyendo. Apple, ni Mac OS X es para ustedes. Con una DELL, una Toshiba, una HP, o lo que ustedes prefieran, alcanza y sobra. Con Linux/Ubuntu es suficiente. Y Windows Vista les parecerá genial. En serio.
“Supongo que hay que configurar todo”, me pregunto. Pero OS X es increíblemente fácil de configurar. Me pide mi nombre, una contraseña, una foto (“¿una foto para qué?”, pregunto, luego me daría cuenta que todos estos datos se “centralizan” en todas las aplicaciones que piden mi ID, incluso algunos formularios web) y ya estoy listo para trabajar.
¿Es así de simple? Totalmente: Las aplicaciones básicas ya están instaladas (iCal, Garage Band, Mail, Safari, etc.), tengo conectividad wi-fi apenas me loggeo a Mac OS X y esa sensación de sinergia y robustez en el sistema operativo que es tan difícil de explicar.
El sistema operativo. En Mac OS X todo parece funcionar al primer clic. Casi no hay que configurar nada. De cualquier manera siempre tenés una terminal para ver que está haciendo Mac OS X, o como mi caso, para ver que pasó con mi red. Como tengo un cable de red que a veces anda y a veces no, y no tenía Internet, pensé que tal vez Mac OS X no había tomado la red y tendría que configurarla manualmente. Simple: ifconfig en una terminal, datos crudos y darme cuenta que además de la potencia gráfica del sistema operativo, también estoy respaldado por un Unix abajo, que en el momento que lo desee, me dice exactamente lo que quiero saber (luego de tirar el comando me dí cuenta que el cable de red andaba mal, tan simple como eso).
Luego lo normal. Curiosear y medir cuanto tiempo me llevaría “acostumbrarme” a este nuevo sistema operativo. Instalar aplicaciones no puede ser más facil. Se arrastra un .dmg (cada vendor le dá la gráfica que quiere a la imágen de disco, o sea, al .dmg) a Aplicaciones y listo. La aplicación ya está instalada y lista para su funcionamiento. Nada de “siguiente → siguiente → siguiente”. Simplemente arrastrar y usar.
Por otro lado, Mac OS X parece brindar la libertad para crear e interactuar. La estética de este sistema operativo es tan, pero tan human friendly, que a veces uno se olvida que está interactuando con una máquina. El ejemplo que más me sorprendió fue mi primer chat en iChat con Diego, en donde a un clic ya estaba hablando y viendolo a los ojos, en pantalla completa (y el a mí). Como si la diferencia España → Argentina sería de unos pocos metros.
Lo demás, es puramente personal y depende sobre todo del para qué van a usar la máquina. Algunos chiches más: La cámara iSight integrada tiene una definición dificilmente alcanzable por las cámaras web actuales. El sistema operativo jamás se cuelga (Safari, en cambio, sí). AdiumX es el mejor cliente de chat existente. Frontrow (y el control remoto que viene con la Macbook) es increíble. Y por lo menos en mi caso (diseño web), tengo el 99% de software disponible que uso en mi PC para la Macbook. Eso me dió seguridad y apoyó mi compra.
En fín, espero que les haya gustado este mini-review. Acá tienen una foto de la Macbook en mi escritorio, cuando el tiempo me deje respirar prometo subir un set completo a Flickr.