A ver … no entiendo. Cuando un A-Level Blogger yanqui hace buzz de un producto (pensemos en Flock) la prensa norteamericana no dice nada … esta todo bien, son las nuevas tendencias del mercado y la palabra buzz y hype es un componente fundamental en cualquier cosa que se precie de ser Web 2.0. Ayuda y mucho … vamos … que siempre es bueno contratar a Dan Cederholm para que haga el diseño (después se encargará de bloggearlo en su blog y miles de fieles adorarán el sitio) y darle invitaciones a los importantes para que hagan su parte y la cosa marche.
Pero cuando sale FON, un startup español, el hacer buzz esta mal? ¿Cómo? Que alguien me explique que diferencia hay porque no la entiendo. Ahora recién el WSJ se dá cuenta (o asume) que está mal? Vamos, que los bloggers no son periodistas y si no son imparciales que cuenta? Estoy leyendo un blog, no un diario, y si alguien recibe unas monedas por promocionar un producto, pues bien por él, ya veré si lo seguiré leyendo o no, si le tengo menos confianza, etc. Cuando entro un blog voy de antemano sabiendo que estoy leyendo los escritos de una persona, no de un diario, o de una columna, o de un periodista, que son formas de escribir totalmente diferentes.
El error del WSJ es comparar a un blogger con un periodista … muchachos (bloggers) entiendan, les falta mucha sopa! En el artículo el WSJ pide la opinión de un tal Bob Steele, un “ethics specialist with the Poynter Institute, a journalism organization in St. Petersburg, Fla.” y bla bla … sí, es journalism, pero no es blogging! Esa es la diferencia.
OJO, no defiendo ni tiro mierda a FON (por que por ahí muchos saltan diciendo “como vás a defender a esa rata coluda” -rata coluda™ Gato dixit), lo que no entiendo es porque recien salta este tema ahora y no el año pasado, el año del buzz.