Situación:
NN: ¿Y vos en qué laburás?”
Yo: Hago páginas web.
NN: ¡Ahhh! ¡Entonces debés saber Flash!
¿Por qué? ¿Por qué esa preconcepción de que el diseño de un sitio web (y más si es bueno, ohhh claro), tiene que estár en Flash? ¿Porqué nos cortamos las piernas con algo que esta mal usado por el 80% o más de los supuestos diseñadores web? Ojo, para los puristas —sé que van a saltar varios—, no discuto la utilidad de la herramienta, lo que discuto es el mal uso que se le dá.
Recién le terminé de mostrar un preview del diseño a un cliente (en realidad, a un intermediario, el cliente no lo vió todavía). Simple, minimalista, orientado al usuario. Cuando se lo mostré me dijo: “¿Che, pero esto lo hiciste en 2 horas, no? ¿No le podés meter un poco de movimiento por aquí …? Parece que le falta un poco más de laburo“.
¡Ahh bueno! ¡Entonces, laburar más es hacer una animación en Flash con el Swish y listo! Hubieran avisado antes y no me ponía a pensar en la arquitectura de la información, la navegabilidad y demás cuestiones que seguramente a ellos no les importa, ni les importará en un futuro cercano.
Parece ser que en Argentina todavía no nos damos cuenta de que los sitios con intros en flash ya no sirven (estamos en la web, no en la televisión) y que la extraña mezcla de animaciones, colores y demas malabares no-funcionales que sólo sirven para mostrar lo picante que somos haciendo efectitos —y que sólo otro tarado como nosotros apreciará— ya no es rentable.
En Argentina, si sabés Flash, y mover un texto alrededor de un círculo sos diseñador.